Konexión Alzheimer

La estimulación cognitiva consiste en entrenar diferentes funciones de la cognición con el fin de atenuar gran parte de la sintomatología que aparece en el curso progresivo de la demencia.

El objetivo fundamental es mejorar la autonomía y bienestar del paciente, además de mejorar síntomas psicológicos y conductuales propios de la demencia. También tiene, a su vez, un efecto positivo sobre el cuidador principal del enfermo.

La estimulación cognitiva debe adaptarse en cada momento a la fase evolutiva, de la demencia, en la que se encuentre el paciente.

Debe abarcar varias dimensiones de la persona:

  • Estimulación cognitiva (como la orientación, la atención, la memoria…)
  • Estimulación social (favorecer un entorno al paciente, que le permita interactuar frecuentemente con otras personas y familiares, lo que favorece que la persona esté más activa, y tenga mayores estímulos para seguir interactuando con su medio)
  • Estimulación física (favorecer que la persona no pierda movilidad, y mantenga la que tiene)
  • Estimulación funcional (a través de las rutinas y actividades de la vida diaria, conservando su funcionamiento independiente el mayor tiempo posible)

Recomendaciones según la fase de la enfermedad

En cada familia, y en cada situación, hay que diseñar un plan de cuidados particular para cada persona. Para ello es importante que la familia o los cuidadores del paciente tomen consciencia de qué es la enfermedad, y entre todos los miembros de la familia, poder favorecer el entorno del paciente.

Fase leve

En la fase leve, la estimulación debe enfocarse a los síntomas  menores que presenta el paciente. Los más frecuentes son:

  • Alteraciones de la memoria.
  • Dificultad para aprender cosas nuevas.
  • Dificultad para hablar (frases cortas).
  • Dificultad para escribir.
  • Cambios en el humor sin motivo. Tendencia al bajo ánimo.
  • Se maneja bien en casa pero mal fuera de ella en situaciones menos conocidas.
  • Intenta disimular sus errores.

¿Qué cosas podemos hacer?

  • Obtener toda la información sobre la enfermedad
  • Comprender al enfermo y adaptarse a los cambios
  • Mantenerlo en su ambiente habitual y establecer Rutinas
  • Informar e involucrar  a la familia
  • Pensar en posibles cuidadores de apoyo
  • Estar alerta a dificultades que vayan surgiendo

¿Cómo podemos estimular a paciente?

  1. Promover la comunicación con el paciente. (tener ratos de conversación, sobre temas de actualidad, y sobre recuerdos, revisar fotos de vacaciones, y momentos felices para el paciente).
    • La Comunicación tiene que ser clara y sencilla.
    • Usar frases cortas.
    • Evitar las frases en negativo.
    • Hay que escucharle con atención.
    • No interrumpirlo
    • Reducir la velocidad del habla.
    • No ignorarle.
    • Eliminar las expresiones como: ¿No te acuerdas?
    • Hacerle partícipe y no hablar como si no estuviera, en conversaciones de varias personas, o reuniones familiares, donde tienen más al aislamiento.
  2. Hacer diariamente tareas concretas para trabajar cognitivamente, con cuadernillos,  u otras actividades que trabajen funciones cognitivas.
    • Orientación: poner un calendario en casa, y que vaya tachando el día que es.  Si se va a un lugar menos conocido, pedirle ayuda con la orientación espacial.
    • Atención: ver las noticias o algo de interés para el paciente o comentarlas.
    • Memoria: Uso de un cuaderno o agenda, juegos como el memory, repasar las rutinas de cada día por la mañana.
  3. Incluir actividades de la vida diaria que sean estimulantes para el paciente en las rutinas: juegos (como el ajedrez, las cartas, u otros). Actividades que impliquen actividad del paciente (teatro, coral, pintura, yoga, taichí, gimnasia, gimnasia en el agua, grupos de interés variados, acudir a clases que sean de interés para el paciente, etc.)
  4. En internet podemos acceder a actividades ofrecidas por diferentes entidades:

Fase moderada

Se producen alteraciones más llamativas, que pueden generar dificultades para desenvolverse en su vida diaria, y aumentar el aislamiento. Los más comunes son:

  • Comunicación: dificultades para encontrar las palabras, y nombrar cosas ó personas.
  • Aparecen dificultades para el proceso de vestido y alimentación.
  • Puede costarle reconocer personas menos conocidas. Esto se llama agnosia.
  • Es posible que muestren menos interés por su higiene personal.
  • Pueden aparecer síntomas como ideas peculiares, o contar sucesos que no han ocurrido. También puede darse el caso que vean o escuchen cosas que no suceden.
  • Socialmente, es posible que lleguen a tener una actitud no adecuada al contexto.
  • Si viviera solo, no podría desenvolverse independientemente para sus rutinas.

¿Qué cosas podemos hacer?

  • Apreciar y valorar el esfuerzo que les supone realizar cualquier actividad.
  • Perder la memoria y capacidades, no significa que pierdan la capacidad de sentir. Dar un extra de cariño.
  • Dirigirnos a el por su nombre, situarse frente a él y mirarle a los ojos (ayuda a mantener la atención).
  • La conversación tiene que ser tranquila, sencilla y cariñosa, pero no hablarle como a un niño.
  • Procurar que tome decisiones, ofreciendo que elija entre dos cosas. Por ejemplo: (quieres una manzana o una pera?
  • Al no tener iniciativa, podemos ayudar proponiendo la actividad: “ven, me vas a ayudar a doblar calcetines”.

¿Cómo podemos estimular a paciente?

  • Manteniendo sus rutinas, y evitando nuevas actividades que puedan desestabilizarle, o hacerle sentir inseguro o con miedo.
  • Todos los días acompañarle para que señale el día y la hora en un momento fijo del día.
  • Ayudarnos de colores en la casa, para ubicar lugares (el baño, la cocina, etc). Poner pegatinas con dibujos para que pueda encontrar más fácilmente las cosas (por ejemplo, dibujo de vasos en la cocina, donde se guarden).
  • Buscar un rato todos los días para conversar con el paciente actualizando recuerdos: (el día de la boda, el mejor verano, etc.).
  • Acudir a un centro de día, donde tenga actividades de estimulación (talleres de manualidades, de memoria, etc.).
  • Realización de cuadernos Kern.
  • Otros recursos en internet

Fase grave

En esta fase, los síntomas hacen que el paciente sea dependiente.

  • Pérdida de mayor autonomía.
  • No reconocen a la familia.
  • La memoria afectiva/emocional sigue conservada.
  • Le cuesta tragar.
  • No controla esfínteres.
  • Requieren asistencia continua.
  • Movilidad reducida.

Existen evidencias científicas, donde el tratamiento no farmacológico es eficaz incluso en fases avanzadas de la demencia, cuando se trata de una intervención integral.

¿Qué cosas podemos hacer?

El lenguaje no verbal es el mejor modo de contactar con ellos:

  • El contacto físico y visual
  •  Las caricias, la sonrisa.
  • Tono de voz suave y tranquila.

Actividades de la vida diaria:

  • Mantener las rutinas que sea posible.
  • Sustituir las funciones de auto cuidado que el paciente no pueda hacer.
  • Mantener un entorno tranquilo y estable para el paciente.

¿Cómo podemos estimular a paciente?

  • Estimulación sensorial, a base de texturas, y olores. Guiando al paciente. (por ejemplo, coger una textura rugosa, que la toque e identifique qué es, o decirlo nosotros, e igual con olores, que sean familiares y agradables)
  • Priorizar su estado afectivo y comportamental, frente a realizar estimulación cognitiva. Es importante que el paciente esté en la medida de lo posible tranquilo, y no incluir tareas que puedan excitarle.
  • Aprovechar la memoria implícita, que es aquella a la que se accede de forma inconsciente (cantar una canción que sepa el paciente, andar por un camino muy conocido, recordar teléfonos antiguos, etc. tareas, en general, muy aprendidas)